Vuelve y juega. En el índice de percepción de la corrupción de 2015 realizado por Transparencia Internacional quedamos con los mismos 37 puntos sobre 100 del año anterior y en el deshonroso puesto 83. No es sorpresa para nadie. Así funcionan las cosas. Cada día un escándalo mayor de corrupción tapa el anterior. Lo que en cualquier sociedad decente sería un espanto para nosotros es cotidiano. Se roban la plata de la alimentación de los niños, las obras cuestan varias veces más de lo presupuestado, se malgasta en estudios inútiles, etc. Y sigue uno viendo a los corruptos tan campantes por calles. Y la verdad es que por mucho que se denuncie, eso lo van arreglando en las instancias de investigación y justicia y con los años nos olvidamos y la impunidad...