En honor a los nuevos santos de la Iglesia: Paulo VI y Óscar Romero.
Ni la verdad (Sabiduría); ni la bondad (Belleza, Bienaventuranza, felicidad plena), se alcanzan cuando su búsqueda y aspiración es exclusivamente un empeño humano natural, individual.
Realmente no se pide Sabiduría cuando el horizonte que manejamos se delimita en términos del “conocimiento” científico, natural, de cualquier orden que sea. No se aspira a la bondad ni a vida plena de sentido, “eterna”, si lo que buscamos es satisfacer, nuestras necesidades, deseos-apetitos. Menos si son exclusivamente individuales; es decir: ni siquiera responden al bien común. Con esto solo alcanzamos satisfacción, riqueza y poder para este mundo. Como asegura la fe y trascendencia del evangelio,...