La culpa la tenemos todos, pero hay quienes podrían aportar más.
Los plásticos inundan los océanos y están acabando con la vida marina. Grandes peces, tortugas y muchos otros organismos están quedando atrapados o muriendo por tragar esa clase de productos.
Se estima que hay unas 580.000 piezas por kilómetro cuadrado de mar, porque es escaso el plástico que se descompone hasta volverse orgánico. Se fragmenta y estas pequeñísimas partes están causando estragos aunque no lo veamos en las ciudades (donde entre otras cosas comienzan los problemas marinos).
Es un cuento que nos han echado: bolsas degradables. Hoy hay poquísimo plástico que pueda compostarse.
Nos decía María José Ospina, directora de la Agenda del Mar, que se ha sentado a llorar cuando...