El primer libro no lo leí, lo oí: “Lejos del nido”, la novela de Juan José Botero, el rionegrero que quería ser gato.
Fue la primera radionovela que escuchamos. Soy de la época en que la radio era también televisión e internet. Tres en uno, como el aceite famoso. La vida era simple, lenta. Tenía los colores de la nostalgia, blanco y negro. Con el tiempo y un palito leí y releí la novela. Una ricura.
Oyendo la radionovela detesté al indio Isidoro Quirama. En solidaridad con la heroína de Botero, Andrea, secuestrada por Quirama, le pondríamos esa gracia a la hija que nos puso a ennietecer por cuenta de Sofía Mo e Ilona Lu.
Llamarse Andrea era una rareza. Pero llegó la argentina Andrea del Boca, Pinina, y el nombre se volvió “viral”, dicho en la jerga...