Por SIMÓN PÉREZ LONDOÑOUniversidad EafitFacultad de Ciencia Política. 9° semestre @simonperezlon
Es el primer domingo de octubre de este año en la ciudad de Medellín. Cae la noche como inquieta espectadora de un país que decide su futuro. Por las calles, algunos carros pasan haciendo sonar sus pitos; a lo lejos, pólvora y tiros al aire responden presurosos.
En alguna esquina se escucha el llanto de jóvenes desesperanzados con la impotencia de Edipo al sentir sus ojos en la mano.
No, no acaba de terminar un torneo de fútbol ni un drama teatral. La escena es otra: Colombia recibe los resultados de una de las campañas políticas más emotivas de su historia.
Sin duda, dicha escena es la consecuencia de una contienda política que apeló principalmente...