La reforma a la justicia no sólo interesa a las Altas Cortes. Una reforma integral requiere: (i) Bajo la responsabilidad de las instancias competentes del Gobierno, la formulación de políticas públicas serias para la formación del ciudadano en la cultura de la legalidad (ii) Con el propósito de hacer que el ciudadano tenga fácil acceso a una justicia seria, oportuna y eficaz, introducir cambios sustanciales en los estudios que imparten las facultades de derecho y en las regulaciones normativas del Estado, con el objeto de formar abogados con un profundo mensaje ético y hacer que el ordenamiento se integre por normas sencillas, desprovistas de formalismos innecesarios o de redacciones ambiguas que hacen posible el desarrollo de prácticas dilatorias....