Los primeros relatos evangélicos de la resurrección de Jesús corresponden a la experiencia del sepulcro vacío (Marcos 16, 16; Mateo 28 1-6; Lucas 24, 1-6; Juan 20,1-9) e invitan a no buscarlo en el lugar de los muertos, pues no está allí. Luego los relatos posteriores describen la vivencia que tuvieron los primeros discípulos de su presencia resucitada. El libro de los Hechos de los Apóstoles, escrito por el evangelista Lucas que en su Evangelio menciona la pregunta “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?”, nos presenta en este sentido el discurso de Pedro: “Dios lo resucitó al tercer día e hizo que se nos apareciera a nosotros” (Hechos 10, 34-43).
Esta experiencia del misterio pascual se da especialmente en la Eucaristía: “Nosotros...