Esta pregunta nos resulta paradigmática todos los tiempos. Desde una visión humana, social y cultural el prójimo se refiere al próximo, cercano, por alguna razón especial de familia, pueblo y nación; credo, raza y pensamiento. Por causas de carácter natural podemos reconocer a nuestro prójimo.
Contrasta mucho que teniendo esto claro, muchas veces nuestro obrar resulta equivocado, excluyente, inequitativo y en casos: injusto! Nuestro obrar, aún con apariencia de bien y rectitud, resulta indolente, indiferente y muchas veces: perverso, distante y lejano.
Esa es la crítica de Jesús al Sacerdote, al Levita contrastándolos con el buen Samaritano. Hoy, cuando solo miramos hacia nosotros, nuestros parientes y amigos; a nuestros exclusivos intereses próximos...