Las elecciones del 11 de marzo para escoger a los miembros del Congreso son en esta ocasión tan o más importantes que las presidenciales. Como pensarán que exagero, explico la razón de mi advertencia.
De poco sirve que los colombianos no se equivoquen escogiendo como presidente a alguno de los candidatos que apoyan el acuerdo extorsivo de impunidad que un grupo terrorista le impuso a un gobierno indecente, arrodillado y que pasó por encima de la voluntad popular en el plebiscito, si ese presidente no tiene suficiente fuerza en el Congreso para desbaratar todo lo malo que ese engendro maldito incubó en el sistema legal del país.
Repetiré sin cansarme, porque cuando enfrentamos a corruptos y asesinos el que se cansa pierde, que todos queremos la...