<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Francisco Cortés Rodas
Columnista

Francisco Cortés Rodas

Publicado el 20 de octubre de 2020

Referendo derogatorio contra la JEP

A los pocos días de que la jueza 30 de control de garantías de Bogotá concediera la libertad al expresidente Uribe, este anunció un referendo para, entre otros, reducir el Congreso, reformar la justicia, derogar la JEP. Uribe, Duque y el Centro Democrático (CD) han buscado acabar con el Acuerdo Final (AF) y con las instituciones de justicia que este creó, especialmente la JEP y la Comisión de la Verdad (CV).

Piensa Duque que el triunfo del No en el plebiscito de finales de 2016 y su triunfo en las elecciones lo facultaron para destruir el AF. Y ha procedido en consecuencia: inicialmente presentó seis objeciones contra la ley estatutaria de la JEP, orientadas a minar su capacidad operativa y legitimidad; le ha negado sistemáticamente los recursos que requiere para su funcionamiento; ha contribuido en la campaña mediática para desprestigiarla y deslegitimarla por algunas decisiones polémicas y errores de sus funcionarios; y ahora se viene el CD con un referendo derogatorio.

La pregunta muchas veces planteada es ¿por qué Uribe, Duque, y el CD han buscado destruir el AF y sus instituciones? ¿por qué quieren silenciar el proceso de construcción de una narrativa oficial que están construyendo la JEP y la CV, no definitiva, sobre lo sucedido durante más de 50 años de conflicto armado, sus responsables colectivos e individuales? “La pelea por las narrativas es a muerte, escribe Iván Orozco, porque en ella está en juego la determinación del lugar que habrán de ocupar líderes y grupos sociales y políticos de nuestro país frente a la justicia y frente a la historia” (La JEP vista por sus jueces-2020).

En el centro de la disputa por la verdad de nuestra guerra está el asunto de si la visión que se impondrá será la representada por el CD o por los grupos que han apoyado el AF. Según los últimos, el AF es un pacto de justicia, construido sobre la idea de una guerra que finalizó sin vencedores ni vencidos, que condujo a una paz negociada y a establecer una justicia restaurativa. Según Uribe y el CD, no se trató de una guerra, sino de un ataque contra grupos terroristas que fueron reducidos gracias a la política de seguridad democrática, y que de no haberse interpuesto Santos y su modelo de negociación, habrían sido derrotados por las fuerzas armadas y juzgados como delincuentes por la justicia ordinaria del Estado de derecho.

Uribe, Duque y el CD no quieren conocer ni permitir publicitar la narrativa oficial que están construyendo la JEP y la CV sobre nuestra historia violenta ni quieren que se sepa nada sobre quiénes fueron sus responsables. Por esto enfilan un nuevo ataque contra la JEP y la CV. Saben que hubo injusticias en el pasado que no han sido saldadas, pero no quieren permitir que haya memoria. Por esto el Centro Nacional de Memoria Histórica ha sido reorientado para que invente una historia al servicio del proyecto y los intereses de un líder —y un partido— con vocación autoritaria.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas