Como hemos visto antes, cuando la aprobación del presidente anda por el piso, se arma la carpa del Circo Cubano de la Paz, hasta con dictadores disfrazados de demócratas, y los socios de la impunidad, gobierno y cartel narcoterrorista, anuncian que la paz ya casi nos atropella.
Simultáneamente una campaña de “lavado de cerebro” se activa, usando técnicas tradicionales para tal fin como: la repetición agobiante, en la que los arismendis y julitos sirven de disco rayado; a lo que se suma una ola de amedrentamiento con violencia verbal al sujeto a adoctrinar para que olvide cualquier idea de insubordinación o desobediencia, y para esto el presidente anuncia guerra e impuestos. Pero días después, las desautorizaciones de las Farc al presidente o...