Por RAÚL E. TAMAYO GAVIRIA
Hace algunos meses me llamó doña Cecilia Yepes, madre de Jota Mario Valencia, que lee mi columna y me dijo:
--Mira Raúl, por si te sirve para uno de tus cuentos:
“Un día estaba con Jota Mario en el aeropuerto José María Córdova, de viaje para Bogotá, cuando se le acercó una señora a mi hijo y le preguntó:
--Oiga señor, ¿a usted no le han dicho que es igualitico a Jota Mario Valencia?
--Si señora, cada rato me salen con ese cuento y hasta yo me lo estoy creyendo. Menos mal que no me confunden con Pacheco”.
Hoy que lamentamos su partida, encomendamos su alma al Creador y le damos gracias por habernos dado su gracia y buen humor.
Y hoy también estamos viendo cómo el Partido Conservador vuelve a parecerse al conservatismo de antes, cuando desplegábamos banderas azules y llenábamos las plazas, conducidos por jefes como Jota Emilio Valderrama, Ignacio Vélez Escobar, Álvaro Villegas Moreno, Guillermo Vélez Urreta, con las tesis de Caro y Ospina, que enseñaban la libertad y el orden que necesita Colombia, hoy más que nunca. Antes nos respaldaron desde El Colombiano, Fernando Gómez Martínez, don Julio Hernández, Zuleta Ferrer y desde Bogotá por El Siglo y La República.
Hoy vemos nuevos jefes que impulsan las mismas ideas conservadoras que aprendimos de los viejos caudillos, al ver a los fieles seguidores de Jota Emilio Valderrama y Manuel Ramiro Velásquez, pidiendo amor por Colombia y respeto por las leyes y el orden: “esto tiene que cambiar”.
Vimos el jueves, en Plaza Mayor, una maravillosa reunión de abrebocas del viejo Progresismo presidida por Omar Yepes Alzate, presidente del Directorio Nacional Conservador, para pasar luego a la majestuosa reunión conservadora con representación de todos los pueblos de Antioquia, empezando por Medellín, aclamando a sus jefes nacionales y departamentales encabezados por los presidentes Andrés Pastrana Arango y Omar Yepes Alzate y con la presentación del candidato conservador a la gobernación de Antioquia, Juan Camilo Restrepo, que fue recibido con atronadores aplausos.
Ahí estaban también los empresarios conservadores de las tertulias del Shératon y La Candelaria y el empresario amigo que antes de elecciones es todo simpatía y después no oye.
Los conservadores de los pueblos y de las comunas siguen reclamando a los jefes que se enredaron en el Centro Democrático y que están en calidad de préstamo, porque la orden de los jefes conservadores es: “conservador, vota conservador”.
Dos veces votamos por el presidente Álvaro Uribe Vélez y las dos veces lo elegimos con gusto y no nos arrepentimos. Uribe Vélez gobernó con la doctrina conservadora: “Libertad con orden y democracia”. Ahora le pedimos que nos devuelva a Juan Gómez, Fabio Valencia y Luis Alfredo Ramos y respetuosamente lo invitamos a que nos acompañe votando por Juan Camilo Restrepo para gobernador.
Ñapa: Nos congratulamos con el General Nicacio Martínez, Comandante de las Fuerzas Militares, ascendido por el Congreso de la República a General Full, por su carrera de honores. Y al amigo William Calderón, que el 12 de junio recibe del Concejo de Medellín, la Orden Juan del Corral por su carrera periodística. Felicitaciones amigos.