El más importante galardón periodístico, el Pulitzer, homenajea a uno de los magnates de la prensa que mayor desprecio mostró por la ética informativa. Joseph Pulitzer, dueño del «New York World», y William Randolph Hearst, dueño del «New York Journal» impulsaron el amarillismo hasta elevar la mentira más torticera a categoría de verdad absoluta a fuerza de sacarla en las primeras planas. Entre los dos, embarcaron a EE. UU. en una guerra contra España para arrebatarle Cuba, que se mantenía fiel pese a algunos leves conatos de insurrección, Puerto Rico, Filipinas y Guam. El expansionismo «gringo» fue alimentado por una prensa que no dejaba de vertir falacias contra España y de inflar la supuesta rebelión cubana. A ambos se les acusa de provocar...