Sergio Jaramillo salió premiado y con tarea fácil para él. Premiado porque va a Bruselas a entrar en contacto con los embajadores ante la Comunidad Europea y tarea fácil porque va a pintarles un paraíso en Colombia después de la entrega a la guerrilla. Es que nos tiene acostumbrados a presentar las cosas de una manera engañosa de acuerdo con los términos que usa, un léxico desorientador que engaña a quienes no conocen la verdad.
Para nadie es un secreto que la guerrilla tiene cientos de niños retenidos contra su voluntad y contra el querer de sus familias. Él, en unas declaraciones recientes, habla de “menores de edad que están bajo la custodia del grupo insurgente”. Es decir, que están cuidados por la insurgencia cumpliendo una labor humanitaria...