Una semana antes iniciar el Adviento, tiempo de preparación para la Navidad, los católicos celebramos este año a Jesucristo Rey del Universo evocando la parábola del juicio final (Mateo 25, 31-46), y reconociendo su soberanía universal no en el sentido de un poder terreno sino espiritual.
El profeta Ezequiel (34, 11-17) usó la imagen del pastor para referirse a la forma en que Dios cuida de su pueblo oprimido. Jesús en la parábola se presenta como el pastor que separará a las ovejas de las cabras, para indicar quiénes merecerán la felicidad y quiénes la desgracia eterna. Las ovejas representan la bondad, las cabras el poder destructor del mal, y su ubicación respectiva se relaciona con la costumbre de los reyes de situar a su derecha a quienes...