Estación Guitarra, que además contiene estaciones de trenes y buses, bares pequeños, rieles que se pierden en el paisaje, cuerdas templadas y destempladas, gente por los caminos, encuentros amorosos, amigos que se elevan la estima, hombres y mujeres que ríen y lloran, memorias cortas de un instante, letras sobre olvidos y la imposibilidad de olvidar, protestas contra lo que se nos viene encima y los engaños que nos quieren dar por ciertos, impresiones de un viaje y de una cara, amores furtivos, soledades entre la multitud, callejones con un gato, ancianos y otros que repiten la misma historia, amaneceres sin encontrar la dirección, esquinas esperando una moneda, alumbrados públicos que titilan, mezclas religiosas, libritos de esos que caben...