Estación Ejemplo, a la que se llega desde la infancia y donde se aprende lo bueno y lo malo, lo que es moral y la significación del otro, la estética (la forma de percibir), la manera de comer y de asearse, de vestir y salir al espacio público para ejercer la educación y el contacto con los demás. Y desde donde se obtienen otros ejemplos, políticos y económicos, de inclusión y exclusión, de hacer las cosas y de entender o acomodar lo que pasa.
Y es claro: somos en el ejemplo, en las palabras que escuchamos y los actos que vemos ejecutar, que se toman como lo que hay que hacer en la vida o lo que se debe evitar. El asunto de esta estación (su contenido) es que por allí transitan lo bueno y lo peor, lo que es reconocido por otros y lo burlado,...