Según un informe de Medicina Legal referenciado por el movimiento Acción Corazón, cada día en Colombia cincuenta niños son víctimas de abuso sexual. ¡Aterrador! Si fuera uno solo sería igualmente doloroso, pero la cantidad toma visos de epidemia, y sin contar los casos no denunciados.
¿Qué nos pasa? ¿De qué está hecha una sociedad en la que quienes fungen de papás, padrastros, tíos o “amigos” de la casa abusan de los niños de todas las maneras posibles, a veces hasta matarlos?
¿Por qué cerramos los ojos, los oídos y la boca ante situaciones tan dramáticas? ¿Por pena de un escándalo familiar, por miedo del agresor? ¿Por qué no les creen a muchos niños que se atreven a contar lo que les está sucediendo? ¿Por qué no vemos las señales y los comportamientos...