Por JOSÉ MARÍA JIMÉNEZ RUIZCentro de Colaboraciones Solidarias
No existe vida humana a la que no le llegue en algún momento el dolor o que no sea probada por algún tipo de sufrimiento.
Nos acompaña, desde la cuna hasta la sepultura, adoptando rostros diversos, como son las graves limitaciones físicas, las diversas patologías que afectan al psiquismo, situaciones de miseria, de explotación, de maltrato, de dramas familiares que hacen tambalearse nuestros universos afectivos, de circunstancias diversas que en ningún caso hemos elegido, nos dejan sumidos en el desconcierto y ponen a prueba nuestra capacidad de resiliencia y de encaje del infortunio.
La resistencia frente a la adversidad y la forma como la abordamos constituye, muy probablemente, uno...