La última imagen que tengo, Nairo, antes de despertarme, es que hoy cruzabas la meta en Andorra de primero. Que eras capaz, por fin, de derrotar sin discusiones a ese fabuloso rival, y tal vez uno de los mejores corredores de la historia, que se llama Chris Froome.
Como ganabas por más de 50 segundos esta etapa en un fuera de categoría, en mis sueños, creo que te pusiste el Maillot June. Amarillo en francés, es junio, es el verano. Empezabas, Nairo, a vestir esa bella, esa hermosa prenda, que, creo, no soltarás hasta el final.
Sueño con ver tu rostro afilado que llega a París bañado en sudor, y seguro será en lágrimas, para subir a lo más alto del podio, después de vencer a un guerrero que dio todo por no cederte el trono.
Es un pálpito, es una...