En la medida en que el proceso con las Farc se acerca a su final, aparecen tensiones en distintos protagonistas. Es lo esperable en una situación de este tipo que no es de poca monta, es ni más ni menos cerrar ciclos de nuestra historia y abrir nuevos con todo lo incierto que esto genera.
Lo que evidencian los acuerdos logrados entre Gobierno y Farc es un gran realismo de parte y parte. Eso era lo posible de pactar en las actuales circunstancias. Para algunos miembros de sectores de derecha de la sociedad, los acuerdos son demasiado premio para los guerrilleros, a ellos debemos decirles que no se puede hacer una negociación en la cual no se negocia nada, negociar es ceder para conseguir algo al mismo tiempo. Pero también en sectores de la izquierda,...