En primer lugar, la convención fue un océano de caras blancas. El público parecía el reflejo de un Estados Unidos uniformemente blanco que hace mucho tiempo que dejó de existir. Sí, claro que había algunas caras negras, asiáticas y latinas en la audiencia, pero eran tan pocas que las cámaras televisivas parecían regresar todo el tiempo a las mismas, como si no pudieran encontrar otras en la muchedumbre....