A juzgar por lo que me dijeron varios presidentes latinoamericanos en entrevistas recientes, creo que una potencial victoria de Donald Trump en las elecciones del 8 de noviembre enfriaría las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica, y empujaría incluso a los presidentes más proestadounidenses a tomar distancia de Washington.
Pocos presidentes latinoamericanos, incluso los más cercanos a EEUU., arriesgarían su capital político poniéndose en contra del sentimiento generalizado contra Trump en sus respectivos países.
En una entrevista llevada en el palacio presidencial de Argentina, el presidente Mauricio Macri, que está tratando de alejar a su país de las desastrosas políticas populistas y antiestadounidense de su predecesora Cristina Fernández...