Después de sacrificar el 10% de las reservas internacionales y elevar la tasa de interés al 40%, para detener la salida de capitales, el gobierno del presidente Mauricio Macri ha decidido solicitar el apoyo del Fondo Monetario Internacional. Los mercados han expresado falta de confianza en la política económica del gobierno, en el proceso de toma de decisiones y en la independencia del Banco Central.
La elevación de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal afectó el flujo de capitales hacia los países en vía de desarrollo y contribuyó a devaluar sus respectivas monedas, aunque no en las mismas proporciones. Aquellas economías con grandes desequilibrios como las de Turquía y Argentina revelaron su vulnerabilidad al eventual encarecimiento...