Después de la llegada a los altares de la Madre Teresa de Calcuta vendrán otros seis nuevos santos que serán canonizados el 16 de octubre en el Vaticano.
Las vidas de estos hombres y mujeres nos enseñan las virtudes que las hacen personas modélicas aunque no libres de defectos o tentaciones pero que viven tan unidas a Dios que traen un pedacito del cielo a esta “humanidad agobiada y doliente”.
Una de ellas es Isabel de la Santísima Trinidad (1880 – 1906). Nació en Avor – Francia y murió a los 26 años y los últimos cinco los pasó en el Carmelo. Tenía una exquisita sensibilidad espiritual y artística y era también muy bromista. Amaba la música, tocaba muy bien piano y deleitaba con sus conciertos a muchos melómanos. Le encantaba la naturaleza,...