En cualquier país del planeta un estímulo importante a la economía, cuando esto se hace imperativo, por lo general viene por el lado de inyectarle energía y vitalidad al sector de la construcción y particularmente al de la vivienda. Ese no puede ser un recurso a utilizar por parte de la segunda potencia económica mundial, ya que la triste realidad de hoy tiene que ver con la saturación de esta actividad. El inventario de viviendas construidas sin propietario es de dimensiones colosales. La profundidad de esta crisis es difícil de ser percibida desde afuera ya que el secretismo que es regla en el comportamiento del gigante asiático no permite que las cifras oficiales den cuenta del tamaño del drama.
Dimensionar la crisis es lo que permite diseñar...