Por Andrés Felipe Amaya Vélez Universidad de AntioquiaLic. en Educación Básica , 8° semestre andres.amayav@udea.edu.co
Durante este tiempo a mis personas cercanas les he repetido en varias ocasiones una cuestión, una idea que me surgió y que no he dejado de pensar: “el problema no es por quién votar, es el porqué votar”.
Nuestra intención de voto se ha vuelto una respuesta simple y grosera a llevar la contraria, nos estamos dejando llevar por miedos y medios, oímos las promesas pero no escuchamos las realidades. Nuestra intención de voto se ve mediada por un buen billete con la imagen de Gabriel García Márquez, el pobre escritor debe estar revolcándose en su tumba al ver a Macondo hundiéndose en su soledad, una soledad de ideas, de argumentos,...