Para corregir los desajustes existentes en el funcionamiento de las instituciones, toda reforma constitucional o legal que se apruebe a ese respecto, debe partir de las ambigüedades y necesidades funcionales, en lugar de creer que la solución se logra a través de simples retoques orgánicos.
Los enfoques equivocados son recurrentes, sin que se aprenda de las experiencias vividas. Recordemos tres casos: (I) El alcance de las decisiones adoptadas por la junta monetaria, llevaron al Congreso de la época a concluir que la solución consistía en proponer su supresión y proceder a crear otro órgano, que finalmente presentó muchas similitudes con aquella y con la actual junta directiva del Banco de la República, cuya autonomía e independencia también...