En febrero de 1917, la Revolución Bolchevique tuvo su primer gran triunfo con la abdicación del Zar Nicolás II. Luego, con Vladimir Lenin a la cabeza, se tomó definitivamente el poder al disolver el gobierno provisional establecido en febrero. Estos hechos cambiaron para siempre el panorama político de Rusia y Europa y, quizá, del mundo entero. Jules Romains, escritor francés, lo describió como “la gran luz en el Este”. Un hecho que cambiaría el destino del pueblo ruso, tan sufrido y maltratado por siglos; el destino de millones de obreros y campesinos, de la clase media y los intelectuales que ambicionaban una Rusia más moderna y más justa.
Desde fines del siglo XVIII la revolución industrial había traído múltiples cambios sociales y políticos....