Por Gloria Inés Múnera R.
“Los extremos se tocan”, así reza una frase proverbial de uso común para decir que dos actitudes que siempre han estado opuestas pueden llegar a presentar entre sí algunas semejanzas o, al menos, llegar a algún acuerdo.
Traigo a colación esta frase después de ver y oír la enconada contienda electoral que se da entre los dos extremos de la política nacional: las extremas derecha e izquierda.
Qué tal si para unas próximas elecciones de este tipo reemplazamos el vicepresidente por el segundo en la contienda, en este caso el candidato de derecha o el de izquierda, según se dé el resultado.
De esta manera dos tendencias totalmente opuestas podrían trabajar unidas por un mismo ideal: un país en paz y con prosperidad, pues ambos...