Serena Williams es mujer, adulta, madre, negra, muy rica, estadounidense y la mejor tenista de la historia, incluyendo a cualquier hombre. Tiene otros rasgos identitarios que desconozco (religión, política, filiaciones culturales). Hace una semana fue amonestada por una falta en la final del US Open. La penalizó un árbitro hombre, adulto, padre, blanco, clase media y portugués (desconozco otros rasgos identitarios). Ella lo acusó de mentiroso, ladrón y de discriminarla como mujer. Ignoro si su susceptibilidad incluía otros reproches. El problema evidente es que —dado el caso que el juez se hubiera equivocado (cosa que nadie ha confirmado)— la beneficiaria de la supuesta discriminación fue otra mujer, joven, soltera, mestiza (hija de negro y...