Síguenos en:

Vomitivos burgueses de lo público

Es un síntoma de los buenos burgueses perder la memoria sobre sus rebeldías pasadas. Dejar atrás en el camino del olvido cualquier estampa de agitación juvenil, universitaria, acaso el tono contestatario de la iniciación en la vida laboral. Con el tiempo, todo se vuelve zona de confort. A esta clase de renegado puede agregarse una peor: la de unos tantos que terminan incursos en política.

Empieza la fascinación con el poder que ejercen en los habitáculos públicos. Esas oficinas en las que ordenan desde un tinto hasta un proyecto que se pagará con la plata de otros, y que a veces puede rendir un rédito oscuro. Que da margen para el zarpazo.

Empiezan a calentarse también los calzoncillos o los calzones, según sea el caso. En esa espiral de la burocracia...

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
Título del artículo
 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Acepto Términos y Condiciones Productos y Servicios Grupo EL COLOMBIANO

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
Título del artículo
 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto Términos y Condiciones Productos y Servicios Grupo EL COLOMBIANO
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas