Yo me amo. El verbo está en forma reflexiva: la acción, amar, recae sobre el mismo que la realiza, yo. Suelo entender esta afirmación, yo me amo, como egoísmo, egolatría, orgullo, vanidad. Entonces, para evitar estos calificativos, decido no amarme.
Vivir sin amor es renunciar a mi verdadera identidad, la de ser imagen y semejanza del Creador, que es amor, y por ser amor, sale de sí mismo a crear criaturas de amor.
Amor es unidad de dos, no una cosa que tengo, yo haciendo unidad conmigo mismo, con los demás, con el cosmos y con Dios. Y sé que hago unidad cuando soy comprensivo, generoso, paciente, solidario, acogedor con los demás. Y cuando tengo limpia, ordenada y decorada con gusto la casa donde vivo.
El amor es el distintivo de Dios y del hombre,...