Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
Cuando la obsesión tecnológica comienza a desplazar a su pareja, su relación corre peligro.
Cuando la obsesión tecnológica comienza a desplazar a su pareja, su relación corre peligro.
“Nuestras conversaciones comenzaron a darse más por Whatsapp que en persona”, cuenta Julián Pérez*, periodista deportivo de 23 años, que vive en Bogotá. Se refiere al noviazgo que sostuvo con Paola Ardila*, una joven de 26 años que trabajaba en una farmacia. “Fue una relación bacana en sus inicios, pero llegó a su fin el pasado mes de junio”, cuenta Julián.
Pérez asegura que la obsesión de su novia por los chats virtuales fue en aumento en el transcurso del año y 10 meses que duró su romance. “Le reclamaba por estar ‘whatsappeando’ o en Facebook todo el tiempo. Comencé a tener desconfianza y a celarla, lo admito”, dice este joven, tras relatar que la suspicacia lo llevó a revisarle el celular a Paola.
“Encontré chats que no eran acordes con una persona que tenía novio y hasta fotos que le mandaban extraños. Ella borraba los chats pero me di cuenta que la opción de los emoticones de Whatsapp permite ver los más usados y Paola enviaba muchas caritas con corazones y no precisamente a mí”, reveló...