Quieren espiarnos. A esa conclusión llegaron cantidades de usuarios en Internet esta semana después de que el servicio de música en streaming Spotify cambiara sus términos y condiciones de uso. La nueva política de privacidad de la empresa les aclara a quienes usan la herramienta que ahora recopilarán información de contactos, archivos multimedia, fotos, localización GPS y, además, pueden compartir esos datos con terceros.
Las reacciones frente al cambio que realizó la empresa no se hicieron esperar. Usuarios enfurecidos cancelaron sus suscripciones y además se desataron discusiones en blogs y redes sociales que reflejan la vulnerabilidad a la que muchos se sienten expuestos, no solo con el uso de la aplicación musical, sino en general con miles...