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El deporte reduce el riesgo de padecer cáncer y aumenta la capacidad para soportar los tratamientos, según expertos

Los hábitos de vida saludables como el deporte pueden reducir un 30% la mortalidad en cáncer y hasta un 20% la incidencia.

  • Si adoptamos hábitos de vida saludables como el ejercicio se puede reducir la mortalidad en un 30 %. Foto: SSTOCK
    Si adoptamos hábitos de vida saludables como el ejercicio se puede reducir la mortalidad en un 30 %. Foto: SSTOCK
03 de abril de 2024
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El ejercicio físico tiene numerosos beneficios para la salud como reducir el riesgo de padecer cáncer, así como aumenta la capacidad del cuerpo para soportar los tratamientos de quimioterapia y radioterapia e, incluso, en algunos pacientes que realizan actividad física se obtienen mejores resultados que en los que no hacen deporte, según ha aseverado el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (Seom), César Rodríguez.

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“En el cáncer existen factores de riesgo evitables, que tienen que ver con los hábitos de vida, y otros que no se pueden evitar, como el factor hereditario. Si adoptamos hábitos de vida saludables como el deporte se puede reducir la mortalidad un 30 por ciento y hasta un 20 por ciento la incidencia”, ha aseverado el presidente de Seom.

Asimismo, el experto ha asegurado que, en un paciente realiza ejercicio físico antes y durante el tratamiento de un cáncer “hay menos complicaciones postoperatorias”, ya que los programas de ejercicio físico antes de la cirugía permiten preparar mejor al paciente. “Ya tenemos estudios que dicen que las mujeres que realizan ejercicio físico en tratamiento con quimioterapia tienen mayor tasa de respuesta”, ha añadido.

No obstante, ha advertido que “no vale cualquier ejercicio físico”, sino que “hay que derivar a programas bien estructurados con una evaluación previa del paciente” para lo que es necesario fomentar la formación de los profesionales sanitarios en este ámbito.

“Otro punto esencial es la formación adecuada de los profesionales que vayan a hacer ejercicio físico con los pacientes con cáncer. Todo lo que está relacionado con ejercicio físico en oncología no es tarea del oncólogo, hay que contar con Atención Primaria, Enfermería, especialistas en deporte, y otra labor de los terapeutas ocupacionales y psicooncólogos”, ha explicado.

Un ejemplo de los beneficios que puede llegar a tener el deporte en un diagnóstico de cáncer es el caso de la exjugadora del Atlético de Madrid, Virginia Torrecilla, que fue diagnosticada de un tumor cerebral en el año 2020 y que, gracias a los tratamientos y al deporte ha podido superar con éxito.

“El deporte me ayudó mucho, cuando entré en quirófano lo primero que me dijo mi oncóloga es que gracias al deporte tengo un cuerpo muy bueno para soportar las quimioterapias y las radioterapias. Me dijeron que si no hubiese sido deportista la quimioterapia me hubiese comido. Lo asumí bastante bien gracias al deporte porque mientras estaba en quimioterapia cada vez que llegaba a casa hacía deporte. Para mí el deporte siempre ha sido vida, fue lo que me hizo estar a día de hoy aquí”, ha declarado Torrecilla.

Así, la exfutbolista ha recalcado que “el deporte es vida” porque “es cuidarte contigo mismo” y que, por ello, hay que “meterlo en la vida para siempre y no solo en los momentos malos o enfermedades”. “Esto no quiere decir que no vayamos a enfermar, pero lo más importante es que nos cuidemos para el día a día y afrontarlo de la mejor manera y creo que el deporte hace eso”, ha afirmado.

El deporta ha acompañado a Virginia durante toda su vida pero más aún en los momentos más duros de su enfermedad donde, aunque su cuerpo “no reaccionaba”, ella intentaba sacar fuerzas para “hacer sentadillas” en el hospital.

“Estaba muy delgada, adelgacé 17 kilogramos y no tenía fuerza pero con las pesas intentaba hacer sentadillas. Yo lo intentaba y eso me hacía estar bien, pero los últimos tres meses que me quedaban tres sesiones de quimioterapia fueron horribles, me quedaba en cama, en el hospital, estaba muy débil, pero aun así me levantaba de la cama y me ponía a hacer sentadillas. Esos momentos fueron muy duros porque me di cuenta de que mi cuerpo ya no reaccionaba”, ha detallado la deportista.

En este sentido, el secretario de la Asociación de Pacientes de Cáncer de Mama y Ovario Hereditario (AMOH), Marcelo Ruiz, ha recalcado que, aunque se sabe que “el ejercicio físico es bueno”, hay que recordar que “no cura el cáncer, pero sí que ayuda”.

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