Ha respirado durante toda su vida, la mayor parte del tiempo sin darse cuenta. Es una actividad que es el punto de partida de uno de los procesos más importantes del cuerpo: la oxigenación. Sin oxígeno, el cerebro no podría trabajar. Alejandro Hernández Arango, médico internista y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, lo explica: “Las neuronas necesitan principalmente, entre otras sustancias, oxígeno y glucosa para funcionar. En caso de que no llegue suficiente oxígeno al cerebro (hipoxia) puede perderse la conciencia porque se ‘apaga’ el centro que regula esa capacidad”. Además, agrega que si la hipoxia se prolonga en el tiempo “puede generar un daño cerebral irreversible”, lo que desencadenaría en posibles problemas de cognición, comunicación o motricidad.
Es el proceso mediante el cual se lleva oxígeno a los tejidos. “La función es del tallo cerebral (una estructura que queda debajo del cerebro). Consiste en la entrada de aire por nariz o boca (idealmente...