Dos
reinas tras la corona
Este año las reinas de Antioquia y Medellín
estarán juntas en Cartagena.
Mónica
y Catalina, representarán la belleza de la región.
Cada
una en su estilo, se perfilan como fuertes aspirantes al cetro.
Por
Gloria
Edith Gómez Londoño
Medellín
La sesión de fotografías programada para las
dos de la tarde en la zona nueva del centro comercial Oviedo
empezó con algún retraso. La Señorita
Medellín, Catalina Valencia, confundió el
lugar de encuentro -la administración- y esperó
durante media hora, desconcertada, en el puesto de información.
Aclarado el embrollo, su chaperona, Martha Elena Saldarriaga,
bromeó: "Nunca me dejes una razón con
esta niña. Es muy distraída". Catalina
se rió divertida, con la actitud de quien ha cometido
una pequeña diablura.
Poco después llegó la Señorita Antioquia,
Mónica Patricia Jaramillo. No siempre es fácil
cumplir a pie juntillas con la agenda apretadísima
de su preparación para llevarse la corona en Cartagena.
Sin embargo, su calidez y la suavidad de sus maneras, le
ayudan a resolverlo todo. Posee una paz interior que los
demás pueden percibir. Catalina y Mónica.
Por primera vez Medellín y Antioquia, juntos
en un mismo reinado.
Las expectativas no son pocas. Desde 1996 cuando Claudia
Elena Vásquez fue elegida Señorita Colombia,
el departamento no ve una corona nacional. Este año
las posibilidades crecieron pues, aunque una de ellas es
la representante antioqueña y la otra, de Medellín
y su Área Metropolitana, coinciden en que no se sienten
rivales. "Lo realmente importante es que la corona
se quede en
casa", dicen.
Quienes las han visto de cerca opinan que la posibilidad
es grande. Las dos cuentan con medidas perfectas y estatura
de soberana. Mónica es una trigueña de ojos
verdes y belleza clásica. Catalina, es exótica.
Sus ojos oscuros y su sonrisa no pasan desapercibidos. Estos
atributos evidentes hicieron que muchas personas en Oviedo
se detuvieran a contemplarlas mientras posaban para EL COLOMBIANO.
Algunos, incluso, les vaticinaron un éxito total.
"Van a arrasar con todo en Cartagena", opinó
un señor, mientras su esposa aseguraba que, Mónica,
"es la reina más bella que ha tenido Antioquia
en los últimos 20 años".
Hubo quienes no entendieron por qué habrá
en La Heroica dos candidatas con acento paisa. La explicación
está en una iniciativa del alcalde Luis Pérez,
que hace dos años empezó a hacer campaña
ante el Concurso Nacional de la Belleza, para que le permitieran
a Medellín llevar su propia reina, como lo hacen
Bolívar y Atlántico, que envían una
candidata por el departamento y otra por los Distritos
Turísticos de Cartagena y Barranquilla. Cundinamarca
ensayó la misma fórmula, con una reina del
departamento y otra de Bogotá Distrito Capital.
Cada quien en su estilo
Para convertirse en Reina de Medellín, Catalina tuvo
que convencer a su padre, que la prefiere como la estudiante
de sexto semestre de ingeniería administrativa y
no como la reina, al alcance de las críticas y comentarios
de todos. Por el contrario, su mamá, con una actitud
de complicidad femenina, está feliz y la sigue de
cerca en cada evento.
A los 18 años, tiene media carrera universitaria
encima y sabe bien para dónde va. "Quiero crear
mi propia empresa y generar empleo. Es una forma de ayudar
al país", dice.
A Mónica Jaramillo el título de Señorita
Antioquia no la sorprendió pues desde los 15 años,
en su Marinilla natal, se preparaba para alcanzarlo. Habla
de manera fluida, eligiendo bien cada palabra y quienes
la escuchan le sugieren que su futuro está en la
televisión. Ella sonríe y explica que algún
día trabajará en producción audiovisual
y estudiará derecho.
Cuando estuvo lista para concursar en Señorita Antioquia,
no tuvo que convencer a nadie en casa. Sus padres y hermanos
no ocultan el orgullo que sienten por su nombramiento. Tiene
un hogar muy unido y la "adoración de su vida"
es su hermanita Adriana, una pequeña rubia a quien
muchos le preguntan si quiere ser reina y ella, con un desparpajo
propio de sus seis años responde, "sí,
pero por ahora no".
Con sus maletas casi listas para viajar a Cartagena, hablan
con tranquilidad del certamen. "Por lo que vimos en
el Mini Cromos, este año hay gran calidad en la belleza",
dice Mónica, y Catalina agrega que, pese a la responsabilidad
que implica representar a Medellín y Antioquia, se
divierten con su papel.
La soberana de ojos claros
Mónica Patricia Jaramillo Giraldo celebró
hace poco sus 19 años. Nació bajo el signo
de Libra, en Marinilla. La soberana antioqueña es
una mujer alegre y tranquila. Asegura que casi nunca se
siente triste y prefiere hacerse a un lado cuando algo le
disgusta, para evitar confrontaciones. Es la segunda entre
tres hermanos.
Hasta hace poco vivió en Marinilla y desde allí
viajaba todos los días a Medellín para adelantar
su carrera de Comunicación Social en la UPB, que
suspendió en el quinto semestre, para dedicarse al
reinado. Le encanta la lectura, especialmente de libros
de ciencia ficción. Además aprovecha su tiempo
libre entre el cine
y la práctica de diversas disciplinas deportivas.
Catalina y su aire latino
Catalina Valencia Deossa nació hace 18 años
bajo el signo de Aries. Es la menor de tres hermanos. Asegura
que tiene un temperamento fuerte que, por lo general, logra
ocultar bajo su enorme sonrisa.
Cuando está triste prefiere la soledad y suele ser
bastante reservada con sus asuntos. Vibra con los escritos
de Ágatha Cristie, de quien conoce su obra completa.
También le encanta ir a cine, jugar ajedrez y practicar
el voleibol. Mientras trabaja como Señorita Medellín
suspendió sus estudios de Ingeniería Administrativa.
Esta envigadeña se preparó con el diseñador
Jaime Arango.
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