Cartagena "se llueve"
con esta fiesta
Turistas,
vendedores y habitantes, felices con el ambiente del reinado.
Este año las candidatas han estado más cerca del
público.
Vanessa Mendoza, de Chocó, favorita indiscutible entre
la gente.
Por
Gloria Edith
Gómez
Enviada especial - Cartagena

Fotos Jaime Pérez, enviado
especial EL COLOMBIANO. |
Hasta la calle del sector hotelero de Bocagrande llegan los rumores
de acordeones y tambores vallenatos que un grupo entona en la
playa. Sobre la arena, las pieles enrojecidas y brillantes, dan
cuenta de una larga jornada a orillas del mar. Encontrar un toldo
para protegerse del sol no es tarea fácil.
Aún no empieza a caer la tarde y ya los vendedores de
pescado agotaron sus existencias. En las pailas vacías
se enfría el aceite requemado, mientras ellos levantan
el caspete. "Es que Cartagena se llueve con esta fiesta",
dice María Dionisia Paternina, refiriéndose a la
cantidad de gente que visita La Heroica durante los dos puentes
festivos de noviembre.
Veintidós años vendiendo cerveza y agua en la playa
hacen, a esta mujer de piel oscura y modernos lentes de sol, una
verdadera conocedora de los vaivenes del turismo. "El año
pasado estuvo muy mala la cosa, pero éste, pinta bien",
asegura con criterio de experta.
¿Qué tiene Chocó?
En un corto paseo por la ciudad vieja se puede comprobar
que por estos días, nadie piensa en algo distinto a las
reinas.
"Sí, ya las vi. La que más me gusta es la
de Chocó y no por el color de su piel, sino porque es alta,
elegante y tiene tremendo cuerpazo", dice Edith Fuentes,
empleada de La Creperie, un restaurante vecino a la Casa del Concurso
Nacional de Belleza, en el Portal de los Escribanos.
Como Edith, muchos cartageneros han visto de cerca a las candidatas
y opinan que esta versión del Concurso ha sido más
abierta al público. "Ya las he visto dos veces. Con
maquillaje y sin maquillaje, las han sacado mucho a la ciudad.
¿La que más me gusta?, ¡pues Chocó!",
dice Arelys Padilla, una tradicional vendedora de frutas, quien
extraña los días en que la fotografiaban con las
reinas en las playas del Hotel Hilton.

Fotos Jaime Pérez, enviado
especial EL COLOMBIANO. |
En las calles, cuando reconocen a un periodista, los taxistas
asoman su cabeza a la ventanilla para gritar ¡viva Chocó!
En la cancha de fútbol de Santodomingo, se juega un animado
partido bajo el sol inclemente. Los futbolistas también
se inclinan por la que llaman con cariño "la barbie
negra". Como tribuna de su improvisado juego tienen las murallas
y el mar. El cielo despejado y la alta temperatura -calorón,
dicen ellos- hacen pensar que lo único que lloverá
durante los próximos días en Cartagena serán
los turistas y las comitivas.
Opinión general
Alta
temperatura
Los cartageneros viven a su manera sus fiestas novembrinas. Lo
popular se mezcla con las bellas a las que, dicen, ven ahora más
que antes. Ellos hablaron sobre el ambiente y las candidatas:
"Siento
que este año el ambiente y el reinado han cambiado para
bien. Hasta ahora he visto a las reinas tres veces y me encantan,
especialmente, Chocó".
Raúl Enrique Quiñones,
vigilante
"A
mi modo de ver, todo ha estado un poco apagado. Percibo algo de
desorden. Fíjese, esta es la hora que no sabemos cuándo
y dónde será la lectura de bando, y cuál
será el recorrido del desfile de carrozas. Yo asisto a
los actos de las fiestas y del reinado, pero no veo el mismo entusiasmo".
José Vélez, administrador
de empresas turísticas.
"Todo
va perfectamente bien. Las fiestas siempre son muy alegres y sobretodo
este año con la Señorita Bolívar tan preciosa".
Omar Berdugo, desempleado.
"El
ambiente está muy hermoso y muy alegre, estas fiestas me
gustan muchísimo, son increíbles. Hasta ahora sólo
he visto a las reinas por televisión, aunque espero ir,
como cada año, al desfile de carrozas y a las balleneras".
Elvia Carmona, empleada doméstica.
"No
he visto ambiente de fiesta. Nos quitaron los gozones (tablados)
y la celebración no es la misma con esta prohibición.
Esa era la posibilidad de diversión de los sectores populares".
José Castro, empleado.
"Me
ha ido muy bien, he vendido muchos cocteles porque hay turismo
y se siente que empieza la temporada alta. Como estoy cerca del
Hilton he podido ver a las reinas y me encantan San Andrés,
Vichada y Chocó".
Armando Muñoz, vendedor.
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