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Fotos Juan Antonio Sánchez, Enviado Especial, Cartagena
 
La reina quiere ser ministra


La bumanguesa Diana Lucía Mantilla, se llevó la corona en Cartagena.
Su triunfo se lo debe a la gran seguridad que proyecta.
Tras su elección dijo que quiere llegar a la política y luchar contra la corrupción.
Entre sus preocupaciones están las personas desplazadas.

Por
Gloria Edith Gómez
Cartagena

Una multitud de cartageneros recibió con aplausos y ovaciones a Diana Lucía Mantilla Prada, cuando salió del Centro de Convenciones de Cartagena pasada la media noche del lunes. La bumanguesa sonrió y los saludó satisfecha, sabiendo que, durante el próximo año, esa será la constante a donde quiera que vaya.

Una hora antes había sido elegida Señorita Colombia en una competencia que trajo algunas sorpresas, como la inclusión de la candidata de Santa Marta entre las cinco finalistas y la designación de la siempre favorita Valle, en el quinto lugar del certamen.

Sus primeras palabras al ponerse la corona -que dejó caer accidentalmente en medio de la emoción- fueron de gratitud hacia Dios y de compromiso con el país. “Voy a llamar al presidente Álvaro Uribe para ofrecerle mi ayuda y decirle que en mí, tiene una trabajadora incansable para sacar adelante a Colombia”.

A la tradicional rueda de prensa en el Salón Barahona llegó escoltada por Raimundo Angulo y por la chaperona oficial de las reinas, Ekatherina Lombana, quien aún traía los ojos enrojecidos por el llanto de su despedida con Vanessa Mendoza.

“No se imaginan como me siento, es una alegría indescriptible”, fueron las palabras de Diana Lucía a la prensa. Acostumbrados a sus discursos elaborados y llenos de argumentos, los periodistas le preguntaron si había pensado en incursionar en política. “Sí, de hecho quiero ser ministra de Hacienda porque en países tan pobres y con tan pocos recursos como el nuestro, no se pueden permitir la corrupción y el mal manejo de los dineros del Estado”, fue su respuesta. Una reina con semejantes aspiraciones le hizo pensar a algunos, en que este cuento ha cambiado mucho.

Planes sociales
Si bien es una constate que todas las candidatas hablen de su interés por los problemas sociales, en el caso de Diana Lucía el tema tiene peso, pues ha trabajado hasta ahora en dos organizaciones que favorecen a los desprotegidos, Manos amigas y La posada del peregrino. Por eso tiene muchas ideas sobre la labor social y piensa aplicarlas en el tema que más le preocupa: los desplazados.

“Es un problema enorme. En Bucaramanga existe un sector llamado Café Madrid en el que la pobreza es tal que sus habitantes no piden dinero sino plásticos y otros elementos para protegerse de la lluvia. Debo hacer algo por ellos”.
Entre sus planes está el de crear unas cooperativas de interés solidario, “para que la gente más pobre se vincule y entre ellos mismos generen empleo, con beneficios tributarios para las empresas privadas que contraten sus servicios”, señaló la soberana.

Ante la contundencia y el sentido de sus respuestas, muchos se animaron a preguntarle por otros problemas del país, como el narcotráfico y la guerrilla y ella, sabiendo que una reina no está autorizada para hablar de ello, le lanzó una mirada a Raimundo Angulo y a la chaperona y optó por una respuesta poco comprometedora. El medir sus palabras será otra constante.

Mientras la nueva soberana hablaba, en un rincón del salón Vanessa Mendoza conseguía, por primera vez en el último año, posar para una foto familiar sin que nadie la interrumpiera ni le prestara atención. “Ya no soy la reina y eso siempre da un poco duro”, comentó la chocoana a los últimos periodistas que la entrevistaron.

Entre la agitación, sobresalía el desencanto de la señorita Valle, Gina Paola Arango. “La jurado venezolana me dijo que para ella, yo era la reina, pero que no pudo hacer nada al respecto”, se lamentaba la tercera princesa. Así son las historias de las reinas. Tienen finales tristes para unas y felices para pocas, como la santandereana quien desde ya parece dispuesta a demostrar que hará mucho más que adornar cocteles.

¿Quién es Diana Lucía?
Diana Lucía Mantilla Prada, nació en Bucaramanga, tiene 21 años y adelanta estudios de Finanzas Internacionales en la Universidad Externado de Colombia. Sus medidas son 90-57-90, mide 1.74 m y pesa 50 kilos. Pero más allá de los números, que hablan de un físico casi perfecto, en el que asegura, no han intervenido las cirugías estéticas, la nueva reina es una mujer con iniciativa, de carácter fuerte y con un discurso político que convencería a cualquiera.

Habla inglés y francés, practica el patinaje, el squash y el voleibol. Enloquece por los helados, le teme a una enfermedad grave más que a la muerte misma y asegura que su color preferido es el blanco porque le da tranquilidad, cosa que el país entero pudo comprobar durante los estresantes minutos finales de la velada de elección y coronación, cuando Diana Lucía, envuelta en un elegante diseño blanco, entonó sin nerviosismo un trozo de la canción Quiero, que ella misma compuso y grabó junto a otros dos temas de su autoría. La nieta e hija de dos ex reinas de Santander, hizo cumplir aquello de que a la tercera es la vencida.



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