| Las
reinas van de uniforme
Las reinas van uniformadas por los diseñadores colombianos.
La suma entre el Bogotá Fashion y el Concurso tiene
amigos y enemigos.
Unos dicen que es para ahorrar. Otros, que le quita color
al reinado.
Por
Gloria
Edith Gómez
Enviada Especial
Cartagena
Hasta hace un par de años, el reinado de Cartagena
era una verdadera pasarela en la que, además de belleza,
se podía apreciar una gran variedad de trajes y joyas.
Los expertos en moda, los críticos del certamen y
la prensa, siempre tenían algo que decir sobre la
elegancia de unas, el derroche de otras o el mal gusto de
las demás.
Sin embargo, con la llegada del Bogotá Fashion a
Cartagena, las cosas cambiaron dándole paso a unas
reinas casi siempre uniformadas de pies a cabeza por los
creadores que hacen parte de esta fábrica de moda.
¿Quién es quién?
La alianza estratégica entre el BF y el Concurso
Nacional de la Belleza se hizo para ahorrarle gastos a las
corporaciones de belleza de cada departamento y de paso
para promover el talento nacional, exhibiendo telas y propuestas
de colombianos, en los cuerpos de las mujeres más
hermosas del país. Pero esta idea de objetivos tan
altruistas, no acaba de convencer a todos.
"Imagínate tú, si las peinan igual,
llevan los mismos zapatos, el mismo vestido y los mismos
accesorios, ¿cómo va a saber uno cuál
es cuál?", fue la opinión de Maruja Montero,
una señora cartagenera que año tras año
sigue a las reinas por donde se muevan.
Pero diferenciar a las reinas es un problema simple que
se resuelve con sólo mirar la banda que las acredita
como representantes de cada departamento. Lo que en realidad
parece disgustarle a muchos es que las uniformen con vestuario
común, de las vitrinas de almacenes de cadena.
"Yo creo que parte del encanto del reinado estaba
en que cada salida de las reinas era una pasarela diaria
en la que había muchas propuestas y se podía
apreciar el estilo de cada candidata. Probablemente eso
es lo que extrañan algunos", señala el
diseñador Luis Palacios.
Pilar Castaño, directora del Bogotá Fashion
asegura que vestir a las reinas con diseños que la
mayoría de las personas pueden comprar, es masificar
y comercializar la moda colombiana. "Los textileros,
diseñadores y almacenes de cadena del país
le están apostando a vestir a las reinas en la que
es la vitrina más grande en televisión. Los
diseñadores ya saben que la moda tiene que ser masiva
y que sólo si se vuelven más básicos
y alcanzables para su público, pueden trascender",
explica Pilar.
Las candidatas se muestran felices con la medida, pues
aseguran que la alianza les quita un problema de encima.
"Antes podía ganar fácilmente la que
más lujo exhibía en su vestuario, pero uniformadas
somos todas iguales en la competencia", dice María
Molina, de Bogotá.
Alfredo Barraza, experto en el tema de vestir reinas, ve
con buenos ojos la alianza y cree que el truco está
en pensar en los tipos de reinas. "Cuando se hacen
los trajes hay que estudiarlos muy bien porque tienen que
quedarle bien a todas las candidatas, a las bajitas, a las
altas, a las llenitas o espigadas, y eso no es fácil
de lograr. Deben mejorar en este punto".
Mientras algunos echan de menos el lujo de otros reinados,
el presidente del concurso asegura que están felices
con la alianza y dispuestos a mantenerla. "Tenemos
que enseñarle a la gente que la verdadera belleza
no necesita derroche", concluye Raimundo Angulo.
Costos y cifras
Ahorro que se nota
Según los organizadores del Concurso Nacional de la Belleza, las corporaciones
de cada departamento se están ahorrando varios millones
gracias a la alianza con el BF. Una reina podría
gastarse en promedio $50 millones en vestuario, zapatos
y accesorios. Hoy el costo se reduce a unos $20 millones
aproximadamente, pues sólo traen sus vestidos para
la entrevista con el jurado, el traje de fantasía
y la noche de coronación.
Ganan los diseñadores y las empresas que los patrocinan.
Las directivas del BF aseguran que si bien cada creador
o empresa cubre los costos de producción, lo que
se ganan por free press o publicidad libre en los medios
de comunicación es mucho más. Para la muestra
un dato, por no haber realizado su tradicional desfile de
trajes de baño la firma Armonía pierde unos
$6 mil millones.
|