Una misa entre flores, lluvia, cantos y con varios problemas en la agenda del Papa Francisco se celebró con fervorocidad en la pista del aeropuerto Olaya Herrera de Medellín. En la eucaristía a la que asistieron más de un millón de personas valió la espera durante horas y hasta días para ver al Papa ataviado con su poncho, carriel y sombrero.
El Papa arribó al José María Córdova en un vuelo especial de Avianca, pero debido a las condiciones climáticas no pudo abordar el helicóptero que lo llevaría hasta el Olaya y se fue en una caravana de vehículos que estuvieron acompañados por las personas que salieron a la vía Las Palmas a darle la bienvenida a Medellín.
El pontífice realizó en el vehículo un corto recorrido por la pista del José María Córdova,...