x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

El Gobernador de Pueblotapao

hace 3 horas
bookmark
  • El Gobernador de Pueblotapao
  • El Gobernador de Pueblotapao

Por Juan José García Posada - juanjogarpos@gmail.com

Aquí en Pueblotapao vivió hasta hace cinco días Gildardo Muñoz Quintero, el último supérstite de los antioqueños colonizadores de pueblos en el Quindío. Su papá llegó desde Ebéjico en el primer tercio del Siglo Veinte a fundar este caserío siempre amable y pintoresco localizado en una extensión selvática vecina a Montenegro. Gildardo fue el primer corregidor y dejó una impronta de civismo, hospitalidad, obras físicas y culturales y un repertorio inmenso de anécdotas de las que se desprendía en cada agradable conversación mientras compartíamos un tinto cerca de su esquina de San Jerónimo, donde extrañé en los días más recientes que faltaban su voz y su presencia respetables y, claro está, su imagen de plusnonagenario rodeado del halo de perennidad que irradian los seres humanos en la lucidez de la edad provecta.

A Gildardo lo traté siempre, desde veinte y más años atrás, con el título honorífico de Gobernador de Pueblotapao, que no le incomodaba. En realidad fue la primera autoridad real y formal en la primera corregiduría, además de fundador, testigo y propagador verbal de la historia del poblado. Nuestra relación amistosa provenía de su amistad con la familia de mi recordada esposa montenegrina, pero muy en especial de nuestro paisanaje. Ser antioqueños en esta comarca del país paisa es motivo inmenso de orgullo. No faltaban sus preguntas por lo que pasara allá en Medellín, sus recuerdos de pueblos, sitios y ciudadanos antioqueños, la referencia a las noticias que le llegaban por Teleantioquia (los sábados no se perdía Serenata), el coraje de su padre y su prole paisa cuando llegaron al Quindío y fueron sentando sus reales en esta que identificaban como la tierra prometida.

En la configuración del modo de ser, la idiosincrasia y la fisonomía de muchos pueblos que valoran la tradición están el carácter, la personalidad y el ejemplo de sus personajes, fundadores y continuadores de las costumbres, propagadores de las leyendas y forjadores de la herencia cultural y educativa. Gildardo fue líder cívico en cuanta campaña se emprendiera por el bienestar de la querida gente de Pueblotapao. En toda cuanta obra de progreso se iniciara estaba presente y actuante, fueran el centro de salud, el colegio Marco Fidel Suárez, el polideportivo, los bomberos, la Avenida 30 de noviembre, la iglesia, la carretera hacia Montenegro, el batallón y la policía, la afición equina, las fiestas cívicas y religiosas, el desarrollo turístico, en fin todo lo que muestra la vitalidad del corregimiento. Sin ser maestro de profesión, Gildardo proyectaba su bonhomía y su espíritu emprendedor y altruista como ejemplo imitable por sus coterráneos. Enseñó con su testimonio de vida.

A Gildardo lo extrañaré siempre. Les propondré a varios amigos que hace algunos días tuvieron la iniciativa de organizar una tertulia para hablar de historia y humanidades, que la agrupación lleve el nombre de Gildardo Muñoz Quintero, en memoria de nuestro recordado amigo y paisano. Sencillo homenaje al fundador. Al Gobernador de Pueblotapao.

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD