Colombiatex 2007
 
 
 
  El dólar y el TLC, angustia de textileros

Por
Francisco Javier Arias
Medellín

El año 2006 fue relativamente bueno para el sector textil-confección en materia de crecimiento en ventas internas y exportaciones, a pesar de la angustia que le generaron tres factores que aún, en 2007, le siguen inquietando: la revaluación del peso frente al dólar, que les resta rentabilidad y competitividad a sus ventas externas; el contrabando de productos asiáticos, que llegan desde Panamá; y la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) que, aunque ya firmado, sigue pendiente de la ratificación en los congresos de Estados Unidos y de Colombia.

De cualquier modo, la angustia de los empresarios es explicable: todavía no hay certidumbre sobre la tendencia de devaluación o revaluación; la aprobación en este primer semestre del TLC en los dos congresos le agrega un factor de incertidumbre a la vigencia de los beneficios del Atpdea, prorrogados hasta el 30 de junio y, adicionalmente, el contrabando es un incendio que todavía no se apaga.

Como ha sido tradicional, la industria textil y de la confección coloca sus pedidos ante sus clientes de Estados Unidos con seis meses de anticipación.

Quiere decir que en estos primeros meses se están negociando las entregas para el segundo semestre, aún con la incertidumbre de la vigencia del TLC y de si se mantienen o no las preferencias del Atpdea.

El presidente de Textiles Fabricato Tejicóndor, Luis Mariano Sanín Echeverri, fue claro en señalar que "no hay seguridad de que en julio haya TLC en vigencia y ya estaremos sin Atpdea... hay una buena probabilidad, pero nada seguro".

Roque Ospina Duque, director de Inexmoda, coincide con él, pero aclara que la incertidumbre de este año no es igual a la que se vivió el año pasado "que hizo cancelar varios negocios y cerrar varias empresas", porque, según dijo, "el año pasado no teníamos nada claro sobre la prórroga del Atpdea y no estaba firmado el TLC".

Guillermo Valencia Jaramillo, presidente de Industrias El Cid y del Consejo Directivo de Inexmoda, llama la atención sobre la urgencia de aprobar el TLC antes del 30 de junio de 2007 -incluyendo el paso de la ley por la Corte Constitucional- para tener la certeza de que los beneficios del Atpdea se mantendrán en el segundo semestre, hasta tanto se haga la implementación legislativa del tratado para que entre en vigencia en 2008.

"Si no hay aprobación del tratado en ambos congresos en este primer semestre, no habrá extensión de la prórroga que ya tenemos... Es un imperativo que el TLC se apruebe en este primer semestre... Eso es fundamental", dijo Valencia.

"De lo contrario, la cosa se pone otra vez complicadísima y se podrían cerrar algunas empresas", agregó el dirigente.
Una buena señal en esta materia la constituye la decisión del gobierno, apoyada por los partidos políticos, de convocar a sesiones extras del Congreso a partir del 7 de febrero, con el TLC incluido en la agenda.

Con la tasa de 2000
Sobre la tasa de cambio, el presidente de Fabricato hace una comparación que resulta tan beneficiosa para los importadores y acreedores de deuda en dólares, como perjudicial para los exportadores: la tasa de cambio de hoy, por los lados de 2.226 pesos, es la misma de hace seis años. Sacando una tarjetica que guarda en su billetera personal, Sanín mostró que a finales de 2000, el dólar se cotizaba a 2.219,18 pesos, mientras que el salario mínimo, para no mencionar otros costos de producción, ha subido el 51,6 por ciento: de 260.106 pesos en enero de 2000, a 433.700 pesos en enero de 2007.

"El problema es que hay mucha gente contenta con la revaluación, porque ayuda a controlar la inflación y baja los precios a los importadores... Pero no solo se perjudican los exportadores, sino todos los productores de bienes transables", dijo el industrial.
El tema, para unos empresarios, debe ser parte de la agenda de la reunión de la Cámara Textil-Confección de la Andi que se reunirá el miércoles con el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, en el marco de la feria Colombiatex.

Otros, sin embargo, consideran que la tasa de cambio es una variable que no controlan ni el Ministro ni el Presidente de la República y, menos, las empresas textiles. Depende de la política económica que administra la Junta del Banco de la República y, por lo tanto, dicen, es mejor aprender a convivir con ella.

¿Y cómo hacerlo?, se preguntan. "Dependiendo más de la competitividad y la productividad de las mismas empresas -que ellas sí controlan y pueden mejorar todos los días- que de la tasa de cambio... No se puede ganar competitividad a punta de tasa de cambio", indicó un industrial.

 
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El futuro de la industria textil y de la confección se 'tejerá' en los congresos de E.U. y Colombia.
 
       
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