| Señorita
Antioquia, Fogosidad a la ‘marinilla’
Las distancias no significan
nada para Monica Patricia Jaramillo Giraldo y con 19 años,
todo indica que recorrerá muchos kilómetros
exitosos.
Su preparación con miras a representar a su departamento
en el Concurso Nacional de Belleza empezó a los 15
años y los frutos saltan a la vista. Físicamente
está lista. No podía ser diferente cuando
se levanta a las 5 de la mañana y hace mínimo
dos horas de gimnasia. Rutina que no empezó recientemente
sino hace un par de años.
Espiritualmente va bien. Su proyecto de vida era ir al reinado
y no le importaba levantarse a las 4 de la mañana,
viajar de Marinilla, donde nació, a Medellín
a estudiar comunicación social, luego ir al gimnasio
y estudiar inglés en la noche.
Actividad que prueba su herencia: “De mi madre, la
paciencia y de mi padre, la tenacidad”.
Cuando fue Miss Juventud Municipios de Antioquia, antes
de celebrar su fiesta de 15 años, decidió
que sería reina. “Al año siguiente me
dijeron que estaba lista pero yo dije que hasta los 18 años.
Me faltaba mucho y empecé a hacer al mismo tiempo
un montón de cosas”.
Ritmo que incrementó en el último año.
“La carrera también la pensé como proyección
a este fin. No pienso en el reinado como un trampolín
sino como el complemento a mi profesión”.
Proyección
Una de las falencias de las reinas es precisamente que no
han hecho el ejercicio de proyectarse y se nota en cada
una de sus salidas. Mónica Patricia perdió
el miedo a la gente desde la pubertad.
“Empecé a desfilar para manejar el escenario.
Me ayudó mucho en la preparación, desde joven,
Jorge Arturo García, el presidente de la Corporación
de Belleza de Marinilla. Al mismo tiempo aprendí
que una mujer se puede proyectar mejor a través de
un reinado de belleza. Llegar a todas las comunidades y
acompañar en todos los procesos a su departamento,
no solo de índole social sino en la parte educativa
y económica”.
Sobre la importancia que los colombianos le dan a los reinados
opina que esto se debe a que hacen parte de nuestra idiosincrasia.
“En Colombia somos muy alegres, nos gustan las ferias
y por ende los reinados. Determinan las características
de las mujeres de las diferentes regiones y hacen parte
de nuestra riqueza cultural”.
Preparación
“A las cinco de la mañana empiezo en el gimnasio.
Estoy en una preparación muy integra. Paso al spa,
todos los días. Al medio día voy a donde el
sicólogo, Jairo Quiceno, con quien hago terapia sicoespiritual,
enriquecimiento espiritual para saber proyectarme y fortalecer
cualidades.
“La idea es llegar a Cartagena rescatando la palabra
belleza en su conjunto: Espíritu, cuerpo y mente.
Mostrar que las reinas no son solo de vitrina y dar autógrafos
sino que puede trabajar por su región y país.
“Luego empiezo jornadas de pasarela con Ángela
Uribe. Ella instruyó a las niñas para Señorita
Antioquia. También recibo preparación de protocolo
y de etiqueta. En la tarde empiezo a tener citas hasta con
el dermatólogo. Suspendí el inglés
porque estoy llena de cosas. Pero ahí va.
“Físicamente me hice un corte en el cabello,
nada más. Me dejaré algunas iluminaciones
pero sobre mi color natural. No me voy a quitar las cejas
ni nada por el estilo. Me maquillo y me gustan los tonos
tierra. “Blanqueamiento de dientes, sí, pero
no blanco tiza. Cirugía, un pequeño aumento
de busto, muy natural. Como para poder ponerme un vestido
sin necesidad de brasier. No estoy en contra de las cirugías,
pero lo importante es que no se note, que la persona quede
armoniosa”.
Pensamientos
“Me parece importante fortalecer a la familia. Es
la base fundamental de la proyección que uno tiene.
Esto es importante para los jóvenes. “La familia,
como la quiera construir cada ser humano, independiente
de padres divorciados, hablo más de la unidad y armonía.
No hablo de familias tradicionales. Lo que está haciendo
falta es el diálogo y crear acuerdos que puedan transformar.
“Soy muy alegre, tranquila, serena. No me veo en una
situación atrevida. Soy clásica en mi estilo.
Me gusta escuchar música suave. No soy de las que
me paro a bailar sobre una mesa.
“Me encantaría enamorarme de un hombre comprensivo,
tierno y sereno. No me gusta atajar a una persona. Por eso
debe ser calmado, pero alegre y responsable, ante todo.
“No se si ya me enamoré. Cuando estuve con
mi novio, disfruté mucho y fui feliz, pero terminé
y no me estoy muriendo, entonces dudo que me haya enamorado
de verdad verdad. “En cinco años me veo trabajando
en comunicación social y estudiando derecho. No me
veo casada”.
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