Deborarte, del óleo
a todas las artes
La pintora de Envigado no ha muerto. A ella le sobrevive una escuela
en la que diversos alumnos cultivan sus habilidades.
Pianistas, guitarristas,
pintores, escultores, dramaturgos reviven con sus obras el espíritu
mágico de la obra de Débora Arango.
Reportaje gráfico de Donaldo
Zuluaga
Envigado
 |
| El baile también tiene su
oportunidad. En este caso el tango entra a escena. |
Una réplica de “Las monjas y el Cardenal” de la
pintora expresionista Débora Arango acompaña el punteo
de un estudiante de guitarra clásica.
Al lado, en otro pequeño cuarto, un aprendiz de piano deja
oír los primeros sonidos de una pieza de Beethoven. Más
adelante una escultora oculta su rostro para soldar y dar forma a
un torso desnudo que se escurre entre sus manos, tal vez como evocando
en bronce lo que Débora hizo en lienzo. Un grito rompe el silencio
de la escuela, son los estudiantes de teatro que aprenden a hablar
con sus cuerpos.
La pintura, la dramaturgia, la música, la danza, el teatro,
y todo lo que se deriva del arte, se dan cita en la Escuela Tecnológica
de Artes Débora Arango, cerca al parque de Envigado. Ella sigue
viva. |
| Para ampliar las fotografías
haga clic sobre ellas: |
 |
 |
 |
 |
 |
|
| Los estudiantes utilizan
elementos de soldadura para dar forma a las diversas manifestaciones
de escultura. |
Notas para el espíritu, música, creaciones
artísticas diversas de los miembros de la academía.
Crece el arte. |
El drama también tiene cabida. Jóvenes
artistas ven en el teatro una oportunidad de mostrar sus dotes escénicas. |
No hay edades prohibidas, lo importante es la creatividad
artística y las ganas de hacer algo por el espítitu. |
La talla en madera es otra de las manifestaciones
que se dan en la Escuela de Artes Débora Arango. |
|
| Fotos: Departamento
de Fotografía de EL COLOMBIANO |
|