| Los
mercados superaron atentados pero no recesión económica
Los mercados bursátiles de Nueva York reaccionaron con miedo
y fuertes caídas al impacto psicológico de los primeros
momentos tras los atentados del 11 de septiembre, pero sus principales
índices demuestran un año después que la recesión
económica es la razón de peso de su volatilidad.
Curiosamente, el índice Dow Jones de Industriales, el más
significativo de Wall Street, se encuentra ahora prácticamente
al mismo nivel que cerró antes del atentados, alrededor de
los 9.000 puntos, tras haber recuperado la fuerte caída de
684,81 puntos que sufrió el primer día tras la reapertura
de los parqués.
El mercado Nasdaq, donde cotizan los principales valores tecnológicos,
y el índice S&P 500, que mide la evolución de
las 500 empresas más grandes de EU, han perdido entre un
12 y un 14 por ciento de su valor como reflejo más de las
dudas que existen de cara al futuro que por los efectos directos
de los atentados.
"Cualquier desastre natural o humano afecta a la economía
en general pero en este caso coincidió con una desaceleración
fuerte de la economía que ya había provocada una pérdida
de confianza del consumidor y en las empresas. Eso fue más
importante", señaló David Horner, economista
financiero de la firma Merril Lynch.
Charles Reinhard, analista de Lehman Brothers, reconoció
que los atentados afectaron al mercado bursátil en lo que
los especialistas llaman "prima de riesgo". "Muchos
inversores se atemorizaron y se volcaron a los bonos como refugio
seguro. Lo mismo sucedió en la Guerra del Golfo e incluso
en el ataque a Pearl Harbour", explicó
Según este experto, el 11 de septiembre marcó el
final de la "guerra fría bursátil", caracterizada
por mercados más estables y predecibles, y se inició
una nueva etapa de volatilidad, que ha había comenzado de
alguna manera al romperse la burbuja tecnológica.
"La volatilidad no sólo es producto de las preocupaciones
en el terreno geopolítico. El miedo se ha extendido por todas
partes por otros factores como la honestidad de los directivos,
la expansión de la guerra o la caída de los beneficios
empresariales", subrayó.
Los analistas, sin embargo, se muestran optimistas al entender
que un año después de que las Torres Gemelas fueran
brutalmente destruidas la normalidad parece regresar poco a poco,
a pesar de la lenta recuperación económica de Estados
Unidos y el resto del mundo.
"Aún así hasta que la bolsa no suba de entre
un 30 y un 40 por ciento, la gente no se sentirá cómoda
y recuperará totalmente la confianza. Ante esta situación
es previsible que el mercado de bonos y obligaciones siga subiendo",
precisó Reinhard.
Los economistas coinciden en que aunque el 11-S agravó la
situación de sectores que ya habían mostrado síntomas
de debilidad como el turismo y las aerolíneas, también
sirvió como catalizador para terminar con la especulación
de los valores tecnológicos. "La especulación
en el Nasdaq se acabó del todo y todavía esta en una
fase muy frágil. Lo que si está claro, es que el sector
tecnológico y del internet no liderarán la economía",
dijo Renhard.
La mayoría de los analistas coinciden en a medio plazo los
atentados han tenido un efecto neutral en las oscilaciones de Wall
Street, sobre todo por la rápida reacción de la Reserva
Federal que con sus medidas ayudó a superar el impacto inmediato
de la tragedia.
Las constantes bajadas de las tasas de interés, hasta niveles
no vistos en muchos años, realizadas por la Reserva Federal
han permitieron sostener el optimismo consumista, importante para
una economía que basa sus dos terceras partes en el consumo,
y evitar que se repitiera la experiencia de la Gran Depresión
de los años 30.
En cierta manera y aunque parezca irónico, el 11 de septiembre
de una manera perversa ha servido para estimular a la economía
de EU. La combinación entre el recorte de los intereses y
los efectos de un mayor gasto público como consecuencia de
la guerra contra el terrorismo decretada por el presidente Bush
han contribuido a mantener a la economía y a los mercados
bursátiles, a flote.
EL COLOMBIANO | EFE
|