| La
lenta lucha contra los fondos del terrorismo
La comunidad internacional, con Estados Unidos a la cabeza, lanzó
una ofensiva sin precedentes para cortar el financiamiento de los
grupos terroristas, pero un año después de los ataques
del 11 de setiembre la lucha contra "el dinero del terror"
avanza a lentamente.
La investigación lanzada el año pasado sacó
a luz mucho de lo que muchos investigadores ya sabían, como
por ejemplo, las ramificaciones internacionales del financiamiento
del terrorismo.
En un informe redactado en julio de 2001 por los servicios de inteligencia
franceses, se estimaba que Al Qaida se beneficiaba, además
de la fortuna personal de su jefe Osama bin Laden, de la complicidad
directa o indirecta de 400 individuos y 500 sociedades y organizaciones
en todo el mundo.
La red fundamentalista funciona como un "holding" (sociedad
de inversiones) con una dirección central, sucursales descentralizadas,
subcontratistas y vínculos peligrosos con islamistas fanáticos,
banqueros, hombres de negocios y mecenas terroristas.
No es casual que sólo 13 días después de los
atentados contra Estados Unidos y bastante antes de que comenzaran
los bombardeos en Afganistan, la primera respuesta del presidente
George Bush consistió en un "ataque" contra el
financiamiento del terrorismo.
"Lanzamos hoy un ataque contra las fuentes financieras de
las redes mundiales del terrorismo", dijo Bush el 24 de setiembre
al anunciar la congelación de 27 millones de dólares
en cuentas bancarias de Estados Unidos cuyos titulares eran sospechosos
de tener vínculos con Bin Laden.
En la emoción que siguió a los atentados, Estados
Unidos obtuvo del Consejo de Seguridad de la ONU resoluciones que
obligan a todos los estados miembros a bloquear la ayuda financiera
y logística a terroristas.
Varias resoluciones establecen sanciones a los países que
nieguen cooperación. Tres meses después de los atentados,
el monto de dinero bloqueado en Estados Unidos y otros países
era de 112 millones de dólares.
Sin embargo, desde la adopción en enero de la resolución
1390 de la ONU que extendió al mundo entero las sanciones
contra Al Qaida, "sólo unos 10 millones de dólares
fueron congelados", según una comisión de la
ONU encargada de la "vigilancia de Al Qaida".
"Deben hacerse apoyos más importantes para identificar
y cerrar sociedades y entidades que dan a apoyo a Al Qaida",
dijo la comisión en un informe divulgado a fines de agosto.
El documento señala que los apoyos financieros de Al Qaida
en Africa del Norte, Medio Oriente y Asia le permiten disponer de
unos 30 millones de dólares. Otras estimaciones, calculan
la cifra en 300 millones de dólares.
Esos recursos estarían invertidos especialmente en Islas
Mauricio, Singapur, Malaisia, Filipinas y Panamá, sin contar
las cuentas abiertas por testaferros en Dubai, Hong Kong, Malaisia,
Londres y Viena. Por otra parte, el monto de donaciones de caridad
recibido por la red, unos 16 millones de dólares anuales,
prácticamente no fue afectado.
"A pesar del éxito en la localización y congelación"
de fondos de Al Qaida, la organización "continúa
teniendo acceso a recursos económicos y financieros considerables",
sostiene el informe. Una de las razones de las complicaciones en
la lucha financiera es que la organización ha convertido
a muchos de sus fondos en activos tangibles (o piedras preciosas)
o recurrió a la "hawala", un sistema informal de
cambio que permite transferir dinero a través de un intermedio
sin dejar rastros.
Asimismo, los movimientos de fondos bancarios se realizan con pequeños
montos, los cuales son difíciles de rastrear.
EL COLOMBIANO | AFP
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