Uri Hanoch, un sobreviviente que lucha por una vejez digna


Uri Hanoch es un sobreviviente del holocausto. A sus 80 años habla de su vida después del campo de concentración de Auschwitz y de los adultos mayores en Israel.


Por Adriana Puerta
Colaboradora especia,l Jerusalén- Israel


AP | Uri Hanoch, sobreviviente del holocausto, habla de los adultos mayores en Israel.
Hace dos años, Uri Hanoch, prendió una de las seis velas que se encendieron en el Museo del Holocausto en Jerusalén para recordar a los seis millones de víctimas judías que murieron en el régimen nazi. Y habló así a los periodistas, entre ellos a varios de la televisión alemana. “Lo único que no le perdono a los alemanes es que se llevaron los sentimientos, todo lo que teníamos adentro”. Y es con tanto dolor y tragedia, a muchos se les acabó hasta la capacidad de sentir.

Uri es uno de los 260.000* sobrevivientes del Holocausto que viven en Israel. Este hombre amable y sincero al hablar, nació en Lituania en 1928 y con su familia fue trasladado al campo de concentración de Auschwitz cuando tenía 16 años. Al final de la guerra y a pesar de su delicado estado de salud, logró llegar a Israel en un barco en 1946. Luchó en la guerra de la Independencia y a pesar de las secuelas de la Guerra, logró reconstruir su vida y tener su propia familia. Hoy es padre de tres hijos y abuelo de tres nietos. Pero además de ser uno de los sobrevivientes que cuenta las atrocidades cometidas en la Europa nazi, es uno de los hombres que lucha por mejorar las condiciones de las personas mayores en Israel.

Junto a otras personas hace parte de un equipo de personas que negocian con el Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, las ayudas y beneficios para las personas de edad avanzada en el país, entre esos, otros supervivientes del holocausto.

“Algunos de los supervivientes no recibieron el dinero que ofreció Alemania después de la guerra porque creían que estaba revuelto con sangre pero los años pasaron y en la vejez algunos pidieron dinero porque lo necesitaron”.

Y agrega que los más pobres son los llamados refugiados, es decir, los que no estuvieron en campos de exterminio pero huyeron de Europa a otros países como Rusia durante el tiempo de la guerra. Sin embargo, aclara que en Israel “todo viejo recibe ayuda”. Explica que una vez el Gobierno confirma ingresos y estados de pobreza de cada uno, les asigna una pensión mensual. “Los líderes y judíos del actual Israel ayudaron a los viejos incluso cuando el país aún no estaba formado.”

Uri Hanoch opina que la situación tiende a mejorar y cuenta que aunque a él afortunadamente no le falta nada, seguirá trabajando y solicitando colaboración para que a los viejos no les falte nada. “Hay que ayudarles a terminar su vida con dignidad”.

* De acuerdo con un informe gubernamental de noviembre de 2007 y publicado por el diario israelí Haaretz el pasado 30 de abril.

En cifras
Israel tiene una población aproximada de siete millones cuarenta mil habitantes según información de la Central Nacional de Estadísticas de Israel. Según varios estudios recientes, el 10 por ciento de la población supera los 65 años.

Todo ciudadano israelí tiene derecho a los servicios de salud y sólo debe pagar un pequeño porcentaje, según una ley de 1995. El ministerio de Salud subsidia el cuidado de ancianos con enfermedades delicadas o que impiden su movilidad. Se estima que alrededor del 7 por ciento de los ancianos de Israel son cuidados en sus casas o en instituciones especializadas.

Alrededor de 50 mil filipinos en Israel cuidan a ancianos en Israel.

Un anciano en condiciones de pobreza recibe del Gobierno una pensión mensual promedio de 3.000 shékels (alrededor de 785 dólares). Esta pensión en varios casos no es suficiente para cubrir todos los gastos pero es una ayuda significativa para muchas personas en Israel que les permite llevar una vida digna.

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