|
Colprensa
- Bogotá.
Habar de Williams es hacer referencia de 25 años del automovilismo,
en los cuales ha rflejado su categoría y su inmensa capacidad
de hacer campeones.
La historia
dice que la Williams, ahora asociado con los motores BMW, ha ganado
103 válidas, siete títulos mundiales y nueve galardones
de constructores en 25 años, un rendimiento que causa envidia.
Este equipo
inglés surgió gracias al empuje de su fundador y
dueño Frank Williams, quien nació el 16 de abril
de 1942 al sur de Shields, cerca del río Tyne, en Inglaterra,
en un hogar donde su mamá era maestra de escuela y su padre
piloto de la RAF.
Estudió
en la escuela de Dumfries, en Escocia, y allí tuvo su primera
experiencia al frente de un auto, donde descubrió su agudo
interés por este deporte.
Corría
el año de 1958 cuando asistió a una de sus primeras
competencias, el grand Prix Británico de Silverstone, ganado
por Peter Collins en un Ferrari.
Tan pronto
alcanzó la mayoría de edad consiguió su licencia
de conducción y comenzó la lucha por llegar a lo
más alto del podio en esta actividad.
Cuando llegó
a la Fórmula 3.000 se dio cuenta que su talento no era
propiamente para conducir carros, sino para ponerse al frente
de un equipo y se trasladó a la llanura de Pinner Road,
a las afueras de Londres.
En un competencia,
Frank Williams partió en remplazo de un participante que
no llegó a la cita. Sin embargo, se dedicó por completo
a los negocios hasta llegar a fundar el Grand Prix de la Ingeniería
Williams.
La F-1 siempre
fue su ambición e hizo realidad su sueño en 1969,
luego de haber preparado una gran cantidad de carros para la Fórmula
2.
Mal momento
Las labores de los dos hombres más fuertes del equipo se
vieron interrumpidas por el accidente y posterior muerte de Courage,
quien en 1970, en la Grand Prix Dutch, en un Williams, se fue
contra el muro y falleció.
Frank luchó
por sobrellevar la pérdida de su amigo y socio. Peleó
contra un presupuesto inadecuado en un momento donde sólo
el optimismo y el continuar al frente del conjunto, lo mantenían
vivo dentro del mundo del automovilismo.
Varios fueron
sus socios, pero no encontró el ideal para cumplir sus
objetivos de llegar con fuerza a la F-1.
Uno de ellos
fue el petrolero canadiense Walter Wolf, con quien disolvió
la sociedad en 1976, un año después de haber ingresado
a la serie mundial.
Luego se unió
con Patrick Head en 1977, con quien formó al Ingeniería
Williams Grand Prix. Allí, Frank reunió un grupo
de mecánicos y se empeñó en armar un auto
con todas las de la ley para pelear el título.
Sin embargo,
la primera gran alegría la tuvo la escudería en
1979, cuando Clay regazzoni se convirtió en el primer hombre
del equipo en ganar una válida de F-1, la de Gran Bretaña.
Un año
más tarde llegó la graduación para la escuadra
en el campeonato mundial con el piloto Alan Jones, quien consiguió
el primer título y el premio al mejor constructor de la
temporada.
Otra tragedia
Sin olvidar la trágica desaparición de su compalñero
y amigo Piers Courage, en 1986 Frnak Williams se deplazaba por
una autopista francesa en busca de la competencia donde sus dos
pilotos debían presentar una prueba de motor.
El circuito
de Paul Ricard, en Francia, estaba por comenzar y el famosos hobre
del automovilismo no pudo llegar a la cita: su auto particular
salió despachado de la carretera y se estrelló contra
un muro.
Frank tomó
la determinación de volver a luchar por cumplir sus objetivos,
pues se había salvado de tremendio incidente.
Confinado
a una silla de ruedas, Williams se aferró a la vida, quedó
un año por fuera de todo acercaniento con el equipo y volvió
en 1987 para ver cómo sus pilotos Nigel mansell y Nelson
Piquet ganaban nueve válidas, el título con el brasileño
y el premio al mejor constructor.
|